LIBROS: ¡TORERO! LOS TOROS EN EL CINE por Muriel Feiner Editorial: Alianza Editorial, S. A., Madrid, 2004

MURIEL FEINER ESCRIBE DE TOROS Y CINE
por Mario Carrión


Si preguntásemos a cualquier aficionado a los toros si ha visto una película de tema taurino, dudo que alguien contestara negativamente, especialmente ahora cuando la televisión, de cuando en cuando, recicla esas películas añejas que nos muestran toreros del pasado haciendo sus pinitos como actores, o actores pretendiendo ser toreros. O bien cuando podemos obtener fácilmente filmes grabados en videos o DVD.

Sin embargo, no muchos de esos aficionados podrían poner esas películas en una perpectiva histórica, sabrían detalles de su filmación, o datos biográficos de sus actores, directores, quienes fueron los espadas que doblaron a los protagonistas cuando estos no eran toreros, o el estado de desarrollo técnico de la cinematografía cuando esas películas fueron filmadas. Pues, ahora puede saberse eso y mucho más sobre la cinematografía taurina leyendo ¡TORERO! LOS TOROS EN EL CINE, la magnífica y compacta obra que la gran escritora Muriel Feiner acaba de publicar en Madrid, donde la autora reside.

El libro consta de 270 páginas, ricamente ilustradas con múltiples fotografías, las que provienen del archivo privado de la autora y de la Filmoteca Española. La obra comienza con unas páginas introductoras y concluye con una filmografía, una bibliografía y un índice onomástico.

El texto principal, impreso en 153 páginas, se divide en siete secciones cuyos títulos, los que a continuación se anotan, denotan el sujeto y el tiempo del contenido de cada capítulo: 'Los toros en el cine mudo', 'La década de los treinta - La llegada del cine sonoro', 'La década de los cuarenta - Entre dos guerras', 'La década de los cincuenta - Hollywood asoma al mundo de los toros', 'La década de los sesenta -tremendismo y promoción', 'La década de los setenta - Huyendo del tópico', 'Hacia el Siglo XXI - Los documentales y la era de los vídeos'.

Cada capítulo comienza con un breve bosquejo del estado de la fiesta y otro describiendo el estado de desarrollo de la cinematografía durante el período de tiempo cuando las películas descritas en la sección fueron filmadas. Así, el lector puede poner en contexto histórico la cinematografía y el toreo de ese tiempo. Aparte de los comentarios y opiniones generales sobre la cinematografía taurina de la época, la autora incluye en el capítulo información especifica sobre los filmes más significativos producidos entonces. También, como un aparte del texto general, Feiner adjunta en el capítulo semblanzas de algunos de los protagonistas más influyentes en la cinematografía taurina del período, y da toques humorísticos al asunto con anécdotas relacionadas con esas películas, las que aparecen aisladas del texto en unos recuadros.

Aprendemos en estos capítulos como el tema taurino por la estética, el colorido y el drama del toreo motivó a los pioneros franceses y americanos del cine mudo a filmar escenas taurinas en sus películas que reflejaban esos elementos. Luego, en los años treinta y cuarenta la producción cinematográfica taurina se centra en España y México, en donde se ruedan con pocos medios y con argumentos folletinescos películas de este género, las que básicamente interesan en el mundo hispano. Sin embargo, en los cincuenta Hollywood produce varias ambiciosas películas taurinas que apelan al mercado mundial. Luego, poco a poco, comenzando en los sesenta el cine americano abandona el tema, el que cada vez se torna más 'políticamente incorrecto'. Entonces, las películas de ese tema vuelven a rodarse principalmente en España, aunque aun allí el tema también va perdiendo poco a poco el interés de los cineastas, a tal punto que en el nuevo siglo solamente en la película HABLE CON ELLA de Pedro Almodóvar se ha tocado tangencialmente el tema taurino.

En la introducción la escritora estadounidense expone que, aunque relativamente se hayan producido pocas películas de largo metraje que tengan como tema central un argumento taurómaco, se calcula que existen unos quinientos producciones entre filmes y documentales que tratan directa o indirectamente con el asunto taurino. También opina sobre la falta de calidad de una mayoría de la las películas taurinas, en las que predominan temas repetitivos y triviales. Esto es algo obvio para los que hemos hecho un punto en ver películas de contenido taurino, en las que hemos notado que prevalecen en ellas argumentos melodramáticos que suceden en un ambiente folclórico. El tema básico, con algunas variaciones, se centra en el inocente maletilla de turno que triunfa en los ruedos, abandona a su novia infatuado por una vampiresa, la que le arruina su carrera y su vida. El fin es previsible, el joven arrepentido triunfa de nuevo, y se casa con la chica abandonada y viven eternamente felices; o como castigo divino muere corneado por un toro. No obstante, se han filmado varias películas que tocan temas más universales, como TORERO con Luis Procuna que profundiza en la sicología del miedo, o EL MOMENTO DE LA VERDAD con "Miguelín" que se concentra en el esfuerzo temerario del ser humano para salir de la pobreza. También otros filmes, aunque no se zafan del argumento melodramático, contienen un valor taurino de interés para el aficionado y también en sus tiempos obtuvieron gran éxito de público, como por ejemplo TARDE DE TOROS con Domingo Ortega, Antonio Bienvenida y Enrique Vera, y CURRITO DE LA CRUZ con Pepín Martín Vázquez,

Así se expresa Muriel sobre la falta de conjunción entre cine y toreo para producir obras maestras para la pantalla:

    Toro y cine podrían haber formado el matrimonio perfecto El primero un arte lleno de color, belleza y dinamismo, y el segundo una completa conjunción de "arte y ciencia", que podría encontrar amplia inspiración y argumento en el rutilante y singular espectáculo que nos brinda la corrida….Desgraciadamente, hay que decir que el binomio toros-cine no ha desarrollado su enorme potencial.

La filmografía, que sigue al texto central del libro, ocupa 97 páginas y en ellas se encuentran referencias a todas las producciones cinematográficas que tratan básicamente o indirectamente con el tema taurino. Cada entrada incluye datos sobre la película, como año de producción, país de origen, género, director e interpretes, más una breve descripción del argumento del filme. Es curioso observar al ojear la filmografía, la repetición de los temas a los que antes nos hemos referido. Por ejemplo, el tema de la opera CARMEN se ha llevado a la pantalla en veintiuna ocasiones, entre el 1909 y el 1993; y los de las novelas SANGRE Y ARENA, El NIÑO DE LAS MONJAS y CURRITO DE LA CRUZ, se han filmado nueve, cuatro y tres veces, respectivamente.

Al terminar de leer ¡TORERO! LOS TOROS EN EL CINE, no se puede más que admirar la habilidad de Muriel Feiner para elegir para sus libros tópicos poco trillados, e informar sobre ellos, entreteniendo al mismo tiempo. Una vez más, la autora, con su prosa ágil y directa, con esta obra ha enriquecido la literatura taurina, resumiendo amenamente en 270 páginas su vasto conocimiento de la cinematografía taurina, el que, sin duda, habrá sido el producto de una exhausta investigación.

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