LIBRO: ¡TOREROS DE PLATA - HISTORIAS Y VIVENCIAS DE CUADRILLAS por Muriel Feiner

Editorial: Espasa Calpe, S. A., Pozuelo de Alarcón (Madrid), 2004

JUICIO CRITICO: LOS OTROS HOMBRES DEL TOREO
por Mario Carrión

TOREROS DE PLATA - HISTORIAS Y VIVENCIAS DE CUADRILLAS es la quinta obra de Muriel que leo con un ojo crítico, y he notado que la manera de tratar los temas de sus libros reflejan una dualidad de tendencias, una académica e investigadora, y otra de carácter periodístico, siendo en cada uno de sus libros un estilo más predominante que el otro.

A Muriel su preparación académica la predispone a investigar intensamente lo que ya se conoce del tema elegido para sus libros, para luego ponerlo junto cohesivamente e interpolar sus conclusiones, comunicándolas de una manera amena, que esconde el intenso trabajo de investigación. Esta tendencia prevalece en LA MUJER EN EL MUNDO DE LOS TOROS (1995) y en su versión inglesa WOMEN IN THE BULLRING (2003), y en ¡TORERO! LOS TOROS EN EL CINE (2004).

La otra Feiner, la periodista, vive y observa la acción, entrevista a los protagonistas y testigos, para luego filtrar, condensar y juzgar en sus escritos lo observado y lo oído. El resultado de este estilo es mágico, pues Muriel nos hace sentir que ella es solamente la mensajera de la información sobre el tema que sus sujetos le ofrecen. Esta forma prevalece en LOS PROTAGONISTAS DE LA FIESTA, volúmenes I y II (2000).

Por otro lado, he comentado en mis ensayos sobre la obra total de Muriel, que otra característica relevante de esta autora es la de elegir para sus libros tópicos taurinos poco trillados, que no hayan sido repetidos hasta el hastío en la bibliografía taurina.

En TOREROS DE PLATA, su último libro, encontramos esas tres tendencias de la autora. Primeramente Muriel Feiner, como en sus otras obras, ha elegido un tema, el de la cuadrilla torera, que es casi virgen, pues no recuerdo que hayan muchos libros --y no me atrevo a decir ninguno, por si acaso me equivoco--- que traten exclusivamente con los toreros que componen las cuadrillas de la matadores.

Con respecto al tratamiento del tema, en la primera sección del libro predomina la tendencia académica de la autora al exponer la historia de la composición de la cuadrilla y sus cambios, desde los orígenes del toreo hasta nuestros días. Pero como no abunda el material escrito sobre la vida comunal de las cuadrillas, los diarios quehaceres, satisfacciones y decepciones, situación laboral y económica de sus miembros, ni de otros temas pertinentes a la cuadrilla, Feiner ha tenido que recurrir a su vena periodística para convivir, conversar y entrevistar a decenas y decenas de activos y retirados banderilleros y picadores más algún que otro mozo de espada, quienes también forman parte de la cuadrilla aunque no se pongan delante de los toros, para extraer de ellos el recuento de sus vivencias y sus ideas y opiniones sobre su profesión y la fiesta. El resultado es único porque por un lado tenemos una descripción histórica de la cuadrilla y su desarrollo, y por otro una historia contemporánea de la misma, interpretada y expresada oralmente por los protagonistas y narrada por la autora.

En la introducción de su obra Feiner, que esta casada con el banderillero Pedro Giraldo, quien antes de lucir el vestido de plata se enfundó en el de oro, comenta sobre la facilidad para obtener material para su libro al ganarse la confianza de 'los hombres de plata', quienes se expresaron libremente comunicándole las íntimas y diversas opiniones sobre la profesión, los matadores y sus compañeros. En el preámbulo de la obra, ella agradece a unos ochenta miembros de cuadrillas pasadas y presentes, cuyas opiniones cita en el texto. Estos incluyen famosos banderilleros como Julio Pérez "El Vito", Antonio Chavez Flores, Manolo Carmona, Andrés Luque Gago, Luís Parra "Parritas", Alfonso Ordoñez, Manuel Rodríguez "El Mangui, Gregorio Cruz Velez, José Cubero, José Antonio Carretero y, naturalmente, Pedro Giraldo, y conocidos picadores como Epifanio Rubio "Mozo", Mariano Antolín, Raimundo Rodríguez, Anderson Murillo y Antonio Montoliú. También en las páginas finales 'a modo de epilogo' se excusa por la información que, por falta de espacio, no ha podido incluir en el libro, y alista los nombres de muchísimos 'hombres de plata' que han contribuido a la grandeza de la fiesta brava exponiendo sus vidas en una labor efectiva y callada.

Al leer el libro se nota la franqueza y libertad con que los entrevistados se expresan, pues los que conocemos desde adentro el mundo del toreo sabemos que los 'toreros de plata', quizás algo más que 'los de oro' son cautos cuando conversan de toros con personas que no pertenecen al grupo. Esto es parte de lo que dice la autora sobre el particular:

La cuadrilla completa de un matador o novillero la componen tres banderilleros, dos picadores y un mozo de espada. La relación entre matador y los miembros está regida por leyes laborales que determinan los números de empleados fijos, salarios y otras condiciones de trabajo. En este sentido la cuadrilla es como una empresa, de la cual el matador o el novillero es el empresario y los banderilleros, los picadores y el mozo de espada son los empleados. Este tópico socio-económico-laboral es explorado ampliamente en TOREROS DE PLATA.

Sin embargo, el toreo no se percibe solamente como 'un trabajo' por los componentes de la cuadrilla, pues en cada profesional del toro hay un alma de artista que puede relucir en un buen lance con el capote, un buen par de banderillas o un buen puyazo provocando el aplauso del publico aficionado. No obstante, el destello artístico no es la cualidad más apreciada por el matador y su apoderado, sino la efectividad en la lidia que, cuanto más anónima sea, sería más apreciada por el matador. Esto puede crear un conflicto patente o latente entre algunos diestros y los miembros de sus cuadrillas. En cierto modo, a veces, existe un conflicto de egos ya que, por un lado, el matador, el jefe, internamente resiente los aplausos a otros y, por otro lado, el subalterno a menudo, sacrifica su arte y lucimiento por la efectividad de la lidia para el bien de su jefe. La pena es que cuando la labor de los componentes de una cuadrilla es efectiva no se reconoce debidamente ni por el matador ni por el público. En cambio, si alguien comete un error, que pueda costar el triunfo al matador, el actor de esa falta puede provocar la recriminación del matador y las protestas de los espectadores. Menciono esto como un curioso ejemplo de los muchos puntos que conciernen a los subalternos, de los que Muriel se hace eco en las 320 paginas de texto de su libro.

Otro punto de interés con el que trata el libro, es el contraste de opiniones que existen entre 'los toreros de plata' retirados y los contemporáneos. Aquellos reconocen las ventajas de las conveniencias modernas en los viajes y las ventajas laborales conseguidas, como el tener derecho a una jubilación temprana decentemente remunerada. En cambio, romantizan los tiempos pasados cuando, según ellos, había más profesionalismo y compañerismo entre los toreros. Sobretodo, añoran la relación más cercana que existía con los matadores y los componentes de las cuadrillas, especialmente entre los banderilleros. Varios de los banderilleros modernos se quejan de le falta de relación con los maestros, y también de la disminución de relación directa entre los mismos subalternos, ya que dicen 'el mobil' y el Internet están tomando el sitio de las tertulias taurinas, en las que antes se relacionaban y en donde, a menudo, eran contratados.

Otro punto de contención entre los 'toreros de plata' maduros y los de más reciente cuña es el tema de la formación profesional de banderilleros y picadores. 'Los hombres de plata' más maduros apuntan que hasta recientemente los banderilleros no tenían esta aspiración profesional desde que daban sus primeros pasos en el toreo sino, por el contrario, casi todos habían comenzado ambicionando ser figuras como matador. Luego, al quedarse cortos de la meta, para poder continuar en el mundo taurino se hacían banderillero como un recurso. O sea tenían que rebajar sus aspiraciones artísticas para así poder ganarse la vida. Otro caso diferente es el de los picadores, quienes añoran la pérdida del método que se usaba para hacerse picador. Consistía en que hasta completar los requisitos para profesionalizarse como picador, en los festejos los aspirantes salían como picadores de reserva y daban un puyazo por delante de los profesionales. En cambio, ahora la profesionalización de los de a caballo no está bien regulada, por lo que existen demasiados jóvenes picadores que no están bien preparados. En cambio, para la profesionalización de los banderilleros se ha abierto una nueva puerta en las escuelas taurinas en donde, en vez de desanimar a los chicos que carecen de las cualidades para ser matador, se les orientan hacia la profesión de banderillero. Los mayores se quejan de que estos chicos generalmente carecen de la experiencia de aquellos que habían tenido que luchar durante años y años por ser matador antes de hacerse banderilleros. Los nuevos métodos de profesionalización dicen estar creando una superabundancia de jóvenes banderilleros y picadores. También dicen que muchos de estos jóvenes no tienen respecto por las tradiciones taurinas ni por sus compañeros y que, además, se prostituyen toreando por sueldos inferiores a los requerimientos laborales, robándoles puestos a responsables profesionales. Los veteranos acentúan que la actuación de estos ineptos es posible porque el toro de ahora sale al ruedo dismuido de casta y fuerza.

Solamente he resaltado unos cuantos tópicos discutidos en el libro, como ejemplos de los muchos que la autora expone en las cuatro secciones en que el texto principal de la obra está dividida. Estas cuatro secciones se titulan: 1. 'La cuadrilla', 2. 'Vivir en torero', 3. 'De profesión a devoción', y 4.Romanticismo e intimidad'.

El primer capítulo incluye la definición de la cuadrilla y su desarrollo histórico. En el segundo se lee sobre la rutina de la vida profesional, como son los viajes, los hospedajes, las comidas, las actividades del día de corrida y la comunicación y relación entre ellos y el matador. El tercer capítulo trata principalmente con asuntos profesionales tales como organizaciones laborales, sueldos, seguros de salud y protección social. Y finalmente en la cuarta sección encontramos discusiones sobre la filosofía profesional, el romanticismo de la fiesta, añoranzas, la relación con 'la familia torera' y la personal. También, en este capitulo 'los toreros de plata' recuerdan la amarga experiencia de haber sido testigos de las terribles cornadas que causaron la muerte de un compañero. Sobre el tema del peligro a que están expuestos todos los que salen al ruedo, Feiner dice en este capítulo: "No hay gremio más agradecido al médico inglés Alexander Fleming que el de los toreros, por su descubrimiento de la penicilina, antibiótico que salvó en el siglo pasado un incalculable número de vidas. Los toreros pueden perder la vida en el ruedo, y conviene que los aficionados no lo olviden..."

Muriel Feiner con TOREROS DE PLATA - HISTORIAS Y VIVENCIAS DE CUADRILLAS nos adentra en el mundo cerrado de la cuadrilla taurina, formada por banderilleros, picadores y mozos de espada, que momentáneamente nos abre sus puertas para que podamos conocer la historia, formación y desarrollo de la cuadrilla y el papel que hoy desempeña en la fiesta brava. También, la autora nos hace oír las voces de algunos 'toreros de plata', para que nos cuenten los pormenores de la vida profesional y nos hagan partícipes de su amor y afición al toreo, satisfacciones, frustraciones y aspiraciones profesionales. Si los autores recibieran trofeos como los toreros, a Muriel se le concederían las dos orejas y el rabo por su obra, y los miembros de su numerosa cuadrilla, quienes han contribuido con sus voces a su obra, oirían una cerrada ovación al acompañarla en la vuelta al ruedo.

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