Sobre la feria Corridas Generales de Bilbao

Agosto es el mes más taurino del año en España cuando las ferias se suceden en todo el territorio español. Sin embargo, es la feria Bilbao, denominada Corridas Generales en castellano y Aste Nagusia en vascuence, la  que más acapara la atención del aficionado y de los medios de comunicación, por  considerarse ser la tercera más importante en el calendario taurino español, tras las de San Isidro en Madrid  y la de Abril en Sevilla.

La Feria Aste Nagusia, a diferencia de las ferias madrileña y sevillana, no se ha dejado llevar por la tendencia de progresivamente ir aumentando la cantidad de festejos en su abono. Así que el ciclo de la Semana Grande ha permanecido relativamente constante desde los años cuarenta. Antes el abono consistía en una semana de festejos y ahora, desde hace unos años, se dan solamente dos o tres festejos más que entonces.

Antes de referirme a lo sucedido en el ruedo de Vista Alegre, que es el nombre de la plaza de toros de Bilbao, anoto a continuación algunas particulares del público bilbaíno. El aficionado de Bilbao exige que en las corridas se lidie el toro con edad, peso y trapío, y reconoce y aprecia los esfuerzos que los diestros hacen cuando las condiciones de esos serios cornúpetas no son apropiadas para el lucimiento, siendo ecuánime enjuiciando a los lidiadores, no siendo dado a las reacciones extremas de pitar o abroncar a los toreros, ni a premiarlos con excesivos trofeos.

El ciclo ferial de las Corridas Generales 2017 se inició el sábado 20 de agosto con un festejo de rejoneo, continuó con ocho corridas de toros, dándose la última  el domingo 27 del mismo mes.   

Los 24 puestos de las ocho corridas de toros fueron cubiertos por 20 diestros, de los cuales solamente Enrique Ponce, El Juli, Diego Urdiales y Roca Rey hicieron doblete, mientras que los demás espadas hicieron el paseíllo únicamente una tarde. En los carteles estuvieron presentes todas las importantes figuras, excepto José María Manzanares, por estar lesionado, Morante de la Puebla por haberse retirado, y Sebastián Castella, por cualquier otra razón. También actuaron  los jóvenes valores Roca Rey, José Garrido, Ginés Marín y Román. Se notó la ausencia de López Simón.

Con respecto al ganado, en este abono se anunciaron solamente dos encierros de las ganaderías consideradas toristas, el de Victorino Martin y el  de Miura.  Los toros de los restantes encierros más comerciales tenían poco que envidiar en seriedad y presencia a los de las dos ganaderías duras.

En el resto de este resumen, primero aparecen  las reseñas de los nueve festejos, seguidas por unas observaciones cuantitativas basándome en esos datos. A continuación hago unos comentarios enfatizando las actuaciones de los diestros que puntuaron. Los resultados de las  intervenciones de los diestros que no menciono pueden verse en las reseñas. Cerraré el resumen con un anexo en el cual aparecen los ganadores de los premios otorgados por  algunas instituciones al completarse el ciclo ferial.

 Reseñas y datos cuantitativos

Observando los datos anotados en las reseñas de los ocho festejos mayores, los números muestran que de las 48 faenas:

Los datos también muestran que los rejoneadores cortaron un total de seis orejas, Lea Vicense paseó una, Hermoso de Mendoza dos y  Andy Cartagena tres,  y ambos salieron a hombros. De los matadores de toros, Ponce fue el único en abrir la puerta grande.

Veamos ahora quienes fueron los recipientes de los trofeos concedidos en las corridas de toros: Ponce le cortó dos orejas a un toro, Roca Rey paseó tres orejas, Diego Urdiales dos, más a Antonio Ferrera, Curro Díaz, Manuel Escribanos, Paco Ureña, Ginés Marín y Ramón se les concedió un apéndice a cada uno.

Sin puntuar, Juan del Alamo dio una vuelta al ruedo en la segunda corrida y el diestro francés Juan Leal dio dos vueltas tras jugarse la vida con dos peligrosos miuras.

La asistencia a la plaza de Vista Alegre, que tiene un aforo de 14,725 espectadores, a pesar de los buenos carteles, fue más bien pobre, como los siguientes datos muestran: se cubrieron tres cuartas parte del aforo en las corridas de los días 22, 25 y 26; dos tercios en la del día 24; media plaza en el festejo de rejones, y en las corridas de los  días 21 y 23, y solo un tercio en las de los días 20 y 27.

Comentarios

A continuación haré unos breves comentarios sobre las actuaciones de los rejoneadores y diestros que puntuaron en el ciclo ferial:

El sábado 19 de agosto se abrió la feria con el festejo de rejones, en el que Pablo Hermoso de Mendoza desorejó al cuarto astado y  Andy Cartagena al quinto, y ambos fueron silenciados en el primero y el segundo, dos animales escasos de fuerza. La labor de Hermoso fue clásica y sobria mostrando su singular maestría, mientras que en su hacer Cartagena combinó lo clásico con exhibiciones de doma antes y después de clavar rejones y banderillas, que entusiasmaban a la galería. La rejoneadora francesa Lea Vicens, que completaba el cartel, respondió al éxito de sus compañeros rejoneando con una peculiar elegancia a sus dos toros y  cortándole una oreja al astado que cerró plaza, tras matarlo de un rejonazo  trasero. Se lidió un manejable encierro con toros de El Capea y Carmen Lorenzo, cuyos astados fueron manejables, con la excepción del escaso de fuerza primero y el complicado sexto. El festejo concluyó con Lea siendo despedida con fuertes aplausos, y los dos rejoneadores saliendo a hombros por la puerta grande.

El domingo 20 en la primera corrida. los diestros banderilleros Juan José Padilla, Antonio Ferrera y El Fandi lidiaron un serio y complicado encierro de Torrestrella, cuyos astados hicieron difícil la labor de los toreros. Ferrera fue el único espada que puntuó al córtarle una oreja al exigente quinto, lo que tuvo mucho mérito, ya que el extremeño tuvo que poner todo de su parte para obtener el  éxito. Recibió al animal con unos lances de tanteo y luego lo lidió  con el capote con su magistral manera que recuerda al toreo antiguo. El diestro quiso banderillear pero al tomar un par de rehiletes con los colores de la bandera española y parte de público protestar, desistió de hacerlo, entregándole los rehiletes a su banderillero para que pareara al toro. Inició la faena con unos mandones doblones para luego, con maestría y firmeza, completar varias series de derechazos y naturales, destacando estos últimos, y al matar con una estocada caída cortó una marecida oreja. Antes, tras completarle una voluntariosa faena al segundo astado, al rematarlo de pinchazo y estocada, saludó en el tercio. Otros momentos lucidos de la tarde los consiguieron los tres espadas al competir en banderillas en los tres primeros toros, y al Padilla y El Fandi banderillear en solitarios el otro astado de sus lotes. Ambos diestros fueron silenciados al completar sus faenas.

En la segunda corrida el artístico maestro Curro Díaz le cortó una oreja al encastado cuarto, el mejor toro  del variado encierro de Alcurrucén, De salida el toro se frenaba y no parecía un astado apto para el triunfo, pero en el último tercio embistió con casta y recorrido. El diestro de Linares comenzó la faena completando dos buenas y templadas series de derechazos. En cambio, tanto la tercera serie como una tanda de naturales, bajaron de tono. Sin embargo, en la última fase de de la faena el artístico toreo del espada resplandeció de nuevo y, al matar al segundo intento  de una fulminante estacada de la que el toro dobló, el diestro fue premiado con el único  trofeo concedido esa tarde. En el primer toro Curro oyó silencio, como también lo oyeron Joselito Adame en el segundo, y Juan del Álamo en el sexto. Del Alamo al tercero le ejecutó una faena con altos y bajos y, al matarlo de media estocada, dio una vuelta al ruedo tras una petición minoritaria. Joselito Adame destacó con su variado toreo capotero tanto en su toros como en quites en los de su compañero. Al comenzar el festejo hubo unas ceremonias en memoria del difunto Iván Fandiño que debería haber toreado esta tarde, y también los tres diestros brindaron al cielo en su honor.

Andrés Roca Rey, que debutaba en Vista Alegre, puntuó en sus dos toros en la tercera corrida, mientras que El Juli y Miguel Angel Perera se fueron de vacío. El madrileño fue silenciado en su primero y saludó en el tercio en su segundo y el extremeño fue ovacionado en su lote. Se  lidió un bien presentado encierro de Jandilla, cuyos toros dieron un juego variado, siendo los mejores los encastados quinto y sexto. Roca Rey brindó al público la faena de su presentación en la plaza. La faena al bravo animal fue bien redondeada y ejecutada con mucha firmeza, templanza y ligazón, y fue basada en el toreo clásico, sobresaliendo el toreo por el lado izquierdo y, al rematarla de una efectiva estocada, paseó su primer trofeo. La faena al sexto la inició con unos firmes estatuarios y la continuó con tandas por ambos lados, rematadas con adornos. La concluyó con unas manoletinas y, tras pinchar, cobró un estoconazo que causó que el toro rodara. Buen debut del joven diestro peruano pero ahí no quedó la cosa, pues en su doblete en la séptima corrida cortó otra oreja al encastado y exigente último toro del buen encierro de Puerto de San Lorenzo. De salida lo saludó con unas templadas verónicas. La faena la comenzó con unos  dominadores doblones dados con maestría, mando y firmeza. Luego ligó  unas tandas de buenos muletazos y, al rajarse el animal, recurrió al toreo de cercanía y, tras cobrar una estocada fulminante, paseó la tercera oreja que le han concedido en esta plaza.  No tuvo suerte con el tercer toro, pues al lesionarse una pata en el último tercio, se vio obligado a abreviar. Oyó silencio. Roca Rey ha sido el único diestro que esta feria ha sumado tres apéndices.

En la cuarta corrida, lidiando toros encastados y exigentes de Victorino Martín, Diego Urdiales puntuó en el cuarto, Manuel Escribano en el quinto y Paco Ureña en el tercero. Ureña a este tercero, que tenía ciertas dificultades, con maestría y torería, logró completarle una faena, en la que mostró su puro concepto de un sobrio toreo, en el que no hace concepciones a la galería. De toda su buena labor sobresalió unas series de naturales, efectuadas con mucho temple y mando, y al matar con eficiencia paseó el trofeo.  El sexto toro fue devuelto y  el sobrero de Salvador Domecq, que lo substituyó, fue un toro sin clase, con el que el murciano estuvo voluntarioso y, al fallar con los aceros, fue silenciado. Escribano recibió al encastado y noble quinto toro a portagayola con una larga cambiada de rodillas, la que fue seguida por una buena serie de verónicas. El sevillano banderilleó exponiendo mucho, y fue fuertemente ovacionado al completar el tercio con un par al quiebro pegado a las tablas. La faena de muleta la inició con unos doblones, para luego completarle una redondeada faena, efectuada con mucha maestría, gusto y torería, que fue acompañada por constantes aplausos. Un espadazo puso fin a su buen hacer, siendo premiado con una oreja, pero no con la segunda que se pidió mayoritariamente. También banderilleó al segundo y con capote y muleta estuvo lucido pero, por fallar con los aceros, no hubo más premio que aplausos. Urdiales al primer toro, que se quedaba corto en todo los tercios, lo lidió sobre las piernas antes de matarlo con habilidad. Fue aplaudido por su maestría lidiadora. El trofeo lo obtuvo por su actuación con el bravo cuarto. Con el capote lo lanceó con mucho temple. Tras brindar a su público, pues este Diego tiene muchos admiradores en Vista Alegre, completó una clásica faena ejecutada con la maestría y torería que es la marca de este fino diestro. Una estocada entera tras pinchazo garantizó el merecido trofeo.

Urdiales volvió a Vista Alegre el 26 de agosto para actuar en la penúltima corrida del ciclo junto a Enrique Ponce y Roca Rey, lidiando toros del Puerto de San Lorenzo, Esa tarde le cortó otra oreja al segundo, un astado con calidad que tenía la fuerza justa. Lo recibió con unas artísticas verónicas rematada en los medios con una ajustada media. Tras brindar al cielo en memoria del recién fallecido Dámaso González, inició su hacer cuidando al toro con mucha suavidad para encellarlo, Luego le ejecutó varias tandas de pases toreando muy relajado. Fue una faena de maestro toreando para él como si estuviera en un tentadero. Ya con el toro venido  a menos cuajó un par de tandas en redondo rematadas con pases del desdén y, al cobrar una buena estocada, se ganó otra oreja. Al complicado quinto, Urdiales intentó completarle faena, pero le fue imposible, por lo que abrevió. Oyó silencio, pero luego fue fuertemente aplaudido al abandonar el ruedo.

Tras el jueves 24 en la quinta corrida, lidiando un complicado encierro de Garcigrande, “El Juli”, Talavante y Garrido irse de vacio, al día siguiente en la sexta corrida Enrique Ponce abrió la puerta grande por haber desorejado un buen toro de Victoriano del Río y Ginés Marín obtuvo un trofeo. Ponce que está completando una gran temporada, venia de haber actuado el día anterior en Almería, en donde había cosechado cuatro orejas y no había salido a hombros por haber dejado el ruedo después completar su actuación, para  llegar con suficiente tiempo a Bilbao. El valenciano las orejas se las cortó al cuarto, un toro con calidad y nobleza, al que le bordó la que puede considerarse la mejor faena de la feria. Su labor fue pura poncista, pues la fue construyendo poco y poco siempre yendo a mejor. Comenzó con unos pases de tanteo seguidos con una tanda de derechazos algo despegado hasta completamente entregado, relajado y agusto bordar naturales y derechazos rematados con pases de pecho y desplantes. Fue una faena hecha por un maestro de maestros que a pesar de llevar 27 años de matador, no se deja ganar la pelea por nadie. Una gran estocada terminó con el toro, poniéndole en sus manos las dos orejas, al mismo tiempo que calificó al valenciano para ser el máximo triunfador de las Corridas Generales. Con el astado que abrió plaza, que embestía defendiéndose, estuvo en maestro completándole una faena, a la que por las condiciones del toro le faltó emoción y, al deshacerse del animal, fue silenciado. La faena la había brindado al Rey Emérito que estaba presente en la plaza. Salió a hombros por la  puerta grande, que era la sexta vez que lo hacía en Vista Alegre. Esa tarde Cayetano, que hacía su presentación en este coso, con un lote poco apropiado para el éxito, se fue de vacío, aunque dejó una buena impresión por sus buenas cualidades toreras y por su voluntad y entrega. Saludó en el tercio en su primero, y fue silenciado en su segundo.

Al día siguiente en la penúltima corrida, a Ponce, lidiando toros del Puerto de San Lorenzo, la suerte no le acompañó y le fue imposible de repetir el triunfo del día anterior, aunque estuvo a punto de cortarle una oreja al falto de fuerza primero, tras completarle una faena con mucho temple, perdió un posible trofeo por fallar con los aceros. Saludó en el tercio. En cambio, Ginés Marín cerró esa tarde paseando la oreja del sexto, un ejemplar de Victoriano del Río con irregulares embestidas. El joven espada lo toreó con mucho valor, entrega y buenas maneras. Los momentos más relucientes fueron toreando con la izquierda, lo que hizo con mucha cadencia y gusto. A mitad de la faena resultó cogido espectacularmente, estando por unos momentos a merced del toro, afortunadamente se levantó ileso y continuó la faena como si nada hubiera pasado. Una buena estocada le permitió el pasear una oreja de peso. Al tercero bis, toro que presentó dificultades, logró cuajarle una faena desigual toreando con entrega y decisión y, a pesar de fallar con la espada, el público reconociendo su entrega, lo obligó a saludar en el tercio.

El domingo 27 de agosto se cerró la feria bilbaína con Fortes, Juan Leal y Román lidiando la clásica corrida de Miura, un trío de toreros no  acostumbrados a enfrentarse con los peligrosos toros de ese legendario hierro. Afortunadamente para ellos, aunque en conjunto los miuras fueron complicados, excepto por el bravo y noble sexto y cinco de ellos estuvieron justos de fuerza y de fondo, lo que es raro en este hierro, Con este material que pesaba entre 592  y 657 quilos, Fortes, con el peor lote, saludó en el tercio en el primero y fue silenciado en el cuarto, Juan Leal dio una vuelta al ruedo en cada uno de sus toros, y Román, tras ser ovacionado en el tercero, le cortó una oreja al último astado lipidiado en esta feria. El francés Juan Leal, que debutaba en Vista Alegre, destacó por, con mucho valor y jugándose la vida, tratar de torear a toros dificultosos como si fueran buenos, como por ejemplo, fue el iniciar la faena del segundo en los medios dando el pase del péndulo y la del quinto también en los medios de rodillas. Luego, asustó al público  por pasarse muy cerca a un toro que embestía a trompicones. Fue volteado feamente al dar un muletazo y, al salir ileso, continuó toreando buscando el triunfo con el mismo valor y determinación. Eso fue la norma al enfrentarse a su dos toros, por lo que el público premió al diestro obligándole a dar una vuelta ruedo al deshacerse de ambos animales. Román, que recientemente acaba de abrir la Puerta Grande del coso Madrileño, con el complicado y escaso de fuerza tercero, estuvo muy decidido tratando de redondearle una ligada faena, pero sin lograrlo, y al matar de pinchazo y estocada caída fue ovacionado y el toro pitado. Al bravo y noble miura que cerró el ciclo ferial, el valenciano le redondeó una faena, completando largas tandas de pases por ambos lados, ejecutadas con mucha firmeza, gusto y mando y, al cobrar un estoconazo en todo lo alto, el joven diestro se fue de Bilbao con el gusto de saber que había sido el último espada que había cortado una oreja.

PREMIOS

Al finalizar la feria se han anunciado los recipientes de los trofeos que reconocen la excelencia:

El  jurado de los Premios Ercilla otorgó el premio "Triunfador de la Semana Grande 2017"  al diestro Enrique Ponce por su completa actuación en el ruedo de Vista Alegre la tarde del viernes 25 de agosto al cortar dos orejas a un toro de la ganadería de Victoriano del Rio, y salir a hombros por la Puerta Grande. El resto de los premios que concede la empresa Ercilla Hoteles "Novillero Triunfador de la Temporada", "Torero Revelación", "Premio Superación" y "Trofeo Manolo Chopera al Fomento de la Fiesta" serán dados a conocer al finalizar la presente temporada taurina.

El Trofeo al "Toro más Bravo" que concede el Club Cocherito de Bilbao ha sido otorgado al toro "Apocado" de la ganadería de Torrestrella, lidiado por el diestro Antonio Ferrera en la corrida del 20 de agosto.

 

*Fotos de archivo y pinturas por Pedro Escacena

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