LOS 'PRACTICOS' NORTEAMERICANOS Por Mario Carrión

(Publicado en BURLADERO.COM, 16/1/02)

En este título no uso la palabra práctico como el adjetivo, con el cual se califica a menudo a los estadounidenses, sino como el substantivo que entre los aficionados norteamericanos ha adquirido un significado bien definido.

En el argot taurino de la afición norteamericana el vocablo 'practico' (sin acento) en inglés tiene la siguiente definición: aficionado a los toros que extiende su afición a la práctica del toreo con cierta regularidad con animales bravos, bien sea en privado o en festivales en público, y sin tener el ejecutor una ambición al profesionalismo. Así que usaré esta palabra sin acento y entre comillas para denotar ese especial significado.

Ese deseo de algunos aficionados de probarse con una res brava en el ruedo es un fenómeno que ha existido siempre. Los que hemos vivido el mundo del toro hemos presenciado en los tentaderos a uno que otro aficionado echarse al ruedo para dar unos pases e incluso, aunque muy raramente tomar parte en festivales matando un novillo. También, en ocasiones se dan y se han dado festivales en los cuales artistas, deportistas o periodistas han toreado, pero generalmente sin tomarse ellos mismos seriamente, como sucede con los toreros que participan en actividades deportivas, pues ambos son conocedores de sus limitaciones en esos campos ajenos a sus profesiones. Además, recuerdo que me contaban que antes de la Guerra Civil de España existían algunos aficionados, a quienes los toreros de entonces se referían con cierto tono despectivo como "señoritos toreros", que románticamente se jugaban la vida con verdaderos toros únicamente por afición. Sin embargo, en la actualidad no tengo ningún conocimiento que en España existan grupos de aficionados que sistemáticamente, intensamente y a considerable costo, tomen clases de toreo, practiquen el toreo de salón con cierta regularidad, paguen por la bravura de hembras o compren machos para torearlos y matarlos en privado o en festivales en público como un hobby. En cambio, existe un grupo de este tipo de aficionados en los Estados Unidos, lo que no deja de ser una anomalía, ya que ese país cuenta con una minúscula afición, y el toreo es casi desconocido por la masa.

A continuación haré referencias a esos aficionados norteamericanos, a sus organizaciones y actividades, y además relataré una de mis vivencias relacionada con los 'practicos'.

Lo primero que llama la atención es que en los Estados Unidos se hayan fundado dos escuelas de carácter comercial para dar instrucción de toreo a los aspirantes a 'practicos' y a los 'practicos' mismos, y parar darles oportunidades a unos y otros para que apliquen la teoría toreando becerras o novillos.

La Academia California de Tauromaquia, localizada en San Diego, California, fue fundada hace unos años por el aficionado 'practico' Coleman Cooney, quien ahora es director e instructor. La instrucción teórica se da y el toreo de salón se practica en diferentes lugares en San Diego, pues la academia no tiene sus propias dependencias, y el director hace arreglos con algunas ganaderos en México o California para que los alumnos tengan una experiencia torera con reses bravas. También, Cooney, organiza tours taurinos docentes a países taurinos, en los cuales los participantes asisten a corridas, practican el toreo de salón bajo la supervisión de un profesional local, y tienen el derecho de torear una becerra a puerta cerrada. En 2001 uno de estos seminarios se celebró en Salamanca y el año anterior otro tomó lugar en Madrid. Ambos tuvieron muy buena aceptación entre los participantes. De la página de la academia en el Internet traduzco unos párrafos que, apelando al instinto aventurero, animan a los lectores a inscribirse en la academia:

Nuestros estudiantes entrenan en San Diego para prepararse a tener aventuras alrededor del mundo, o justamente al otro lado de la frontera o aquí mismo en California. ¿Es un aficionado? Aprenda sobre las ferias, los encierros, las tientas y los tentaderos'. Obtenga una nueva perspectiva del arte que amas y que no puedes adquirir sentado en un tendido. La academia le abre una puerta a la excitante experiencia del aficionado 'practico'. Visite las ganaderías del mundo. Actúe en el circuito de los aficionados…

Sin embargo, la Escuela Santa María de Tauromaquia lleva solamente unos meses en existencia y ha sido fundada por el novillero retirado norteamericano Fred Renk. Esta escuela tiene sus propias dependencias, con una pequeña y cómoda plaza, construida en el Rancho La Querencia, propiedad del fundador, en la que se lleva a cabo tanto la instrucción como la práctica de salón y la lidia de reses importadas de México. El rancho está situado en el Valle de Santa María del Río Grande al sur de Texas, cerca de la frontera con México.

De un anuncio del programa de la escuela para los 'practicos' principiantes obtuvimos datos sobre el programa del curso inicial. Esto es parte de lo que ofrece la escuela: "El curso será de una semana de duración y consiste de la enseñanza del vocabulario básico, de conceptos como terrenos, aquerencias, más práctica de toreo de salón con capote y muleta y de la suerte de matar". Y continúa, "el costo es de $950 incluyendo instrucción impartida en inglés o español por el matador David Renk, el novillero Fred Renk, y por un instructor invitado, como por ejemplo matadora mexicana Raquel Martínez, más el alojamiento en el rancho y las comidas. Además, habrá un costo adicional de $150 por cada becerra o becerro que se toree".

También en el año 2001, Kate Leffler, la presidenta del Club Taurino Sol y Sombra de San Francisco, California, respondiendo al interés de algunos socios en practicar el toreo, comenzó un programa gratis, auspiciado por la peña, en el cual los socios se reunían semanalmente en un parque de la ciudad para aprender a torear. Algunas de estas prácticas estuvieron dirigidas por el matador y ganadero californiano Dennis Borba.

Kate Leffler, quien es también una entusiasta 'practica' principiante, se ha lanzado también a organizar seminarios para los 'practicos', montando en el año 2001 un seminario, en asociación con el taurino español Fernando Reyero Cortina , en Granada, España, durante la Feria del Corpus, y otro en San Francisco, California, en julio. El de San Francisco duraba solo un fin de semana y los participantes, después de alguna instrucción, probaron su suerte en un rancho cercano con unas becerras del ganadero localDennis Borba, quien también se encargó de la instrucción teórica. El precio de esta experiencia era módico, $250 sin incluir alojamiento. El seminario en Granada, por el contrario, al ofrecer más amenidades y durar una semana, el costo llegaba a $1.200 para los aficionados que se apuntaran a torear y matar un becerro en el festival organizado para ese propósito, $800 para los que se enfrentaran con una becerra, y $600 para los aficionados que solo quisieran participar en el resto de las actividades taurinas, como entrenamientos, coloquios y visitas a ganaderías.

Aunque muchos de 'los practicos' pertenecen a alguna peña taurina era lógico que, al tener una comunidad de intereses, formaran una asociación propia, así que para avanzar sus intereses hace pocos años se fundó la Asociación Internacional de Aficionados Taurinos, una sociedad que acoge a los 'practicos' de cualquier nacionalidad, aunque bastantes socios son norteamericanos. La actividad más importante de la asociación es la celebración de un congreso anual, los que en los dos últimos años han acontecido en Reynosa, ciudad mexicana en la frontera con Texas.

El congreso anual esencialmente consiste en una feria de festivales, en los que los 'practicos', alternando con algún profesional, actúan en público. En el Congreso 2001 en Reynosa, además de haber habido las acostumbradas actividades de una convención, se celebraron en la Plaza Monumental de Reynosa una tienta pública y dos festivales el fin de semana del 19, 20 y 21de octubre. Entre otros, los 'practicos' estadounidenses Jim Verner, Kate Leffler, Mark Secosh, Tricia Marie "Fina", Roy Bodillo, Peter Rombold, Mario Orlando, Sal Miliziano y Edward Jeep "Capitán", quienes compartieron los carteles con algunos toreros profesionales, se enfrentaron bien con una becerra o un novillo en competición con 'practicos' de otras nacionalidades. Hay que anotar que aunque la entrada a la plaza no era gratis para el público, para actuar en el ruedo los aficionados participantes tenían que costearse sus gastos y pagar una cantidad de dólares considerable para poder torear.

Ed Cohn, el presidente actual de la asociación y un 'practico' también, nos acaba de comunicar que el Congreso 2002 tendrá lugar de nuevo en Reynosa el 23 de septiembre, pero que este año estará precedido por una función homenaje al autor Barnaby Conrad, a celebrarse en el pueblo sevillano de Castillo de las Guardas, España, el 14 de abril. Este autor norteamericano puede considerarse el patriarca de los 'practicos' norteamericanos, mató un novillo alternado nada más y nada menos que con el 'fenómeno' Juan Belmonte en el ruedo de ese pueblo andaluz en esa misma fecha en el año 1945. Cohen espera que " con Conrad 'practicos' de todo el mundo, estarán en ese pueblecito español, en el mismo ruedo, para recordar ese suceso histórico".

Este octubre durante el Congreso 2001 de la Asociación Nacional de Clubes Taurinos de los Estados Unidos en la ciudad de México y en Tlaxcala conocí a los 'practicos' norteamericanos Sal Miliziano, Tim Mahin, y Bob Blocker, con quienes conversamos largamente de toros, de sus ansiedades taurinas y de sus experiencias toreando. Mahin y Miliciano manifestaron que se habían aficionado en España donde vivieron durante su juventud y que allí tuvieron sus primeras experiencias toreando, y en donde Sal 'reapareció' toreando en un festival cerca de Valencia en marzo del 2000. En cambio, Blocker, quien reside en el sur de California, ha efectuado su experiencia práctica principalmente en México. Pude apreciar que la afición consumía a estos hombres, e incluso tuve ocasión de verlos en acción en dos fiestas camperas en las ganaderías de "Reyes Huerta" y de "Rancho Seco". Sal el de más reciente experiencia pues acababa de venir de torear con éxito un novillo al que le cortó una oreja en un festival en Reynosa, México, se lució con un par de becerras, e incluso se atrevió a dar unas arriesgadas manoletinas a un serio y bronco novillo que el matador Leopoldo Casasola mató a puerta cerrada ese mismo día. Tim mostró tener cierto temple y soltura en su toreo y el valiente Bob muleteó fácilmente a varias becerras, y quiso, sin conseguirlo, comprar un novillo para torearlo. Allí también vi a George Knull, un médico californiano, pegarle con acierto sus primeros pases a una becerra. George había entrenado de salón con los otros 'practicos' para prepararse para su debut. Se podía notar la felicidad en las caras de estos hombres en la plaza de tienta al recibir el aplauso de los concurrentes y luego cuando en la fiesta campera y en el hotel comentaban las incidencias de sus actuaciones, y los otros aficionados los felicitaban. Obviamente, las fiestas camperas de los congresos taurinos tienden a ser actividades ideales para convertir a aficionados en 'practicos'.

He expuesto en este artículo la variedad de actividades que se organizan para que los 'practicos' actúen y, además, he mencionado en varias ocasiones el considerable costo de las actividades taurinas en las que ellos participan. Mi intención ha sido el enfatizar la dedicación y pasión que estos norteamericanos sienten hacia el toreo práctico, ya que están dispuestos para aplacar las picadas del 'gusanillo del toreo' a gastar unos miles de dólares, a arriesgar el pellejo, e incluso a tolerar la incomprensión de muchos de sus compatriotas, quienes perciben el toreo como una actividad cruenta.

Ahora bien, lo que no tiene lógica es el porqué personas cuerdas elijan la arriesgada y costosa afición a torear como un hobby, claro, que tampoco la tiene el que otros se dediquen apasionadamente a escalar montes, o a correr en maratones. Es curioso el razonamiento con el que el ávido 'practico' angelino Joe Escalante justifica su afición en el sitio Web de la Academia California de Tauromaquia. El lo explica así 'toda mi vida creí que el torear era un secreto, una sociedad secreta, una profesión prohibida. De algún modo lo es, excepto que hay una manera de entrar en ese mundo". Tal vez, el razonamiento de Escalante sea tan válido como cualquier otro que trate de explicar lo inexplicable.

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